viernes, 29 de junio de 2012

Al Maestro Soldado


(Julio Cao)

Era la tiza el fruto de tus manos,
De niño el corazón, dado a los niños,
Dichoso tú, con sueldo de cariño,
Por el país del cuento ibas ufano.

Fue tu bandera izada en los lejanos
Mares del sur, quién, con otros designios,
Púsote un arma al hombro y vaticinio
de un pronto regresar a tus enanos.

No fue así, no volviste de Malvinas,
Incumpliste tu voto a los chicuelos.
¿Qué te ocurre desgraciada Argentina?

Deberías por siempre estar de duelo,
postrarte con el sol cuando declina
Y venerar la sangre de tu suelo.

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