martes, 31 de julio de 2012

Ascenso

Ascenso

Vuela, plumón, por el aire, asciende, sube
no eres tú, es el éter tibio el que te eleva
no te arredren las alturas ni las nubes,
ni aquel ave que has perdido y no te lleva.

Serás mofa de los vientos iracundos,
no habrá nido que te extrañe allá en el suelo,
caerás bajo el granizo furibundo,
y tendrás que remontar todo de nuevo.

Aterido por la lluvia y por la escarcha,
dolorido yacerás, más tu confía,
anhelando aquel calor que ponga en marcha,
otra vez, tu vuelo al sol del mediodía.

Y no importa cuan lejano y desviado
te revuelques en la próxima caída.
No te escondas de su luz en los collados
y vendrá el restañador de tus heridas.

No te inquiete el no poder batir las alas,
tu ceguera, ni tu liviandad mayúscula,
observa bien, pues no son ellas las anclas
castradoras de tu viaje hacia la cúpula.

Vuela, plumón, para eso fuiste criado,
algún día tocará un cielo pacífico,
y de veras, mas como en un sueño alado,
te alzará consigo un gavilán magnífico.

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