lunes, 23 de mayo de 2016

Resucitó "El caudillo"


el órgano oficial de la Jotaperra

de Julio Yessi y Felipe Romeo




Oíme che.

Oíme che, Bergoglio, no te hagás el rana, te escribo desde la última página de El Caudillo, mi revista, una revista peronista que seguramente habrás leído como que yo me llevaba bien con el Gordo Álvarez, el fundador de “Guardia de Hierro” dónde militabas vos también, no te hagás el gil, ¿o ahora vas a negar eso? ¡Dále maricón, no mientas, que con Yannuzzi (el contador de rosarios) fundaron Miles, ¿o ahora te olvidaste de eso también?, dejáte de hinchar las pelotas, che! 
Escucháme una cosa, macho, de tefrén te lo digo, yo lo que más querría saber es qué carajo hacés ahí, jugando de Papa, no lo puedo entender. En realidad tengo el culo lleno de preguntas, no entiendo por qué merda Benedicto se tomó el olivo, ni, menos que menos, cómo vino a pasar que te pusieras vos en su lugar, qué mierda tenés que hacer ahí, si no te quiere nadie, si no tenés amigos, si renegás de tu familia, si los jesuitas que te conocieron te odian, si ni siquiera sos católico, si ni siquiera creés en Dios…
Oíme, Bergoglio, en serio te lo digo, ¿qué diablos hacés en ese lugar, si no creés en la Presencia Real, si la liturgia te importa un belín, si no la querés a Nuestra Señora, ni te importa un rábano la tradición, los Padres de la Iglesia, si no sabés lo que es la comunión de los santos, si los mártires de antes (y los de ahora también) te importan tres carajos y no te gusta rezar el rosario, si no querés terminar de revelar el Tercer Secreto de Fátima, si no querés juzgar a los putos y andás a los arrumacos con la mafia lavanda? ¿Qué carajo hacés ahí? No lo puedo entender, te lo juro, ¿qué mierda hacés ahí, jugando al Papa como si supieras de eso, me lo podés explicar? Te sacaste el Prode, te sacaste. Y se suponía que San Ignacio no quería que los jesuitas tuvieran cargos jerárquicos en la Iglesia, no los quería ni siquiera obispos, mucho menos cardenales… pero ¿Papa?
¿Papa? ¿Sos el Papa?, no lo puedo creer… tomátelas flaco, mientras puedas, todavía estás a tiempo.
Oíme che, Bergoglio, dejá de joder, viejo, vos que te inventaste una nueva moral en la que el aborto no es tan grave como la contaminación ambiental, en la que es mejor “acompañar” a los divorciados mientras denostás a las familias que se reproducen “como conejos”, vos que pensás que es pecado no recibir a los inmigrantes, que la ortodoxia es una boludez, vos que decís que la reverencia es cosa de imbéciles, vos que despreciás la escatología, vos que monologás interminablemente sobre las virtudes del diálogo y le declarás la guerra a la Mafia y a Donald Trump, vos que lo doctoraste a Massera y le soltaste la mano a los curas Jaliks y Dorio… ¿qué mierda hacés ahí, me podés decir, qué carajo? Si ni siquiera estudiaste un comino, si no te entra en la cabeza la primacía de la contemplación, si nunca leíste (y se nota) el Evangelio (ni nada), vos que decís que no hay que convertir a nadie, y menos que menos a los judíos, vos que reivindicás a Lutero… ¿qué carajo, qué mierda hacés ahí, me lo podés explicar, la gran puta? ¿Para qué coños tenés que ir y sentarte en la Cátedra de Pedro, ser más papista que el papa con tu gobierno despótico y más cristiano que Cristo con tu infinita indulgencia con los pecados de la carne? ¿Sos Papa para promoverlo a Kasper, removerlo a Burke, ponerte una máscara de payaso, jugar con una pelota sobre el altar, lavarle las patas a una musulmana, tocarle el culo a Wanda Nara, abrazarla a Hebe de Bonafini, regalarle un rosario a la Milagro Salas y convivir con un rabino en Santa Marta? ¿Para qué carajo querés ser Papa si todo lo que enseñás ya lo hace (y mucho mejor) Chiche Gelblung, Mirtha Legrand, Alejandro Fantino, Nelson Castro, Alfredo Leuco y Fabián Doman? ¿Qué mierda hacés ahí, me podés decir, aparte de hacer rostro?
Oíme che, Bergoglio, ¿por qué no lo imitás a Benedicto y te tomás el palo de una buena vez, no ves que estás en el lugar equivocado, no te das cuenta que estás en el negocio equivocado, que estás usurpando un puesto para el que no estás preparado? Dejáte de joder, hermano, ¿querés?, y volvé a los suburbios de Buenos Aires de donde nunca debiste alejarte, veníte a vivir con tu hermana que tanto querés, y si aún te quedan ganas de hacer algo por la Patria, dale una mano a Margarita con uno de sus comedores, que a lo mejor con eso salvás tu alma, qué sé yo…
Oíme che, Bergoglio, hacéme caso, estás en el lugar equivocado, rajáte antes que te agarre la parca jugando de Papa, porque si eso pasa, te van a llevar a un lugar en el horno que te están preparando todos los diablos, y ahí sí vas a estar donde tenés que estar si seguís jodiendo con cosas que no se jode.
Oíme che, Bergoglio, tomáte el palo, viejo, de onda te lo digo, hacéme caso, no seas boludo que todavía estás a tiempo.
Tomátelas viejo, mientras puedas, rajáte de ahí, no seas pelotudo.
De onda te lo digo.
Felipe Romeo   

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