lunes, 27 de agosto de 2018

Love (George Herbert. 1593–1632)


Love
  

LOVE bade me welcome; yet my soul drew back,

      Guilty of dust and sin.

But quick-eyed Love, observing me grow slack

      From my first entrance in,

Drew nearer to me, sweetly questioning

      If I lack'd anything.



'A guest,' I answer'd, 'worthy to be here:'

     Love said, 'You shall be he.'

'I, the unkind, ungrateful? Ah, my dear,

      I cannot look on Thee.'

Love took my hand and smiling did reply,

      'Who made the eyes but I?'



'Truth, Lord; but I have marr'd them: let my shame

      Go where it doth deserve.'

'And know you not,' says Love, 'Who bore the blame?'

      'My dear, then I will serve.'

'You must sit down,' says Love, 'and taste my meat.'

      So I did sit and eat.




Amor

(Trad. Whiskerer) 


Amor, que me invitaste,
mas mi alma declinó;
de polvo y de pecado
culpable rechinó.

El Amor, encelado,
al verme vacilar
se percató de mí:
“¿Acaso algo te falta?”,
me preguntó gentil.

“Una honra más alta,
digna de tu convite”,
le contesté turbado.
“La tuya es suficiente”,
me repuso el Amado.

Y mi alma reticente
volvió necia a argüir:
“¿Yo? ¿El desagradecido?
¿El cruel? ¡Pase de mí!,
No puedo –no he podido-
poner mi vista en Ti”.

Me contestó sonriendo:
“¿Es que tu alma no sabe
Quién hizo esos tus ojos?”
“Verdad, Señor, mas cabe…”
-farfullando de hinojos-
“…decir que en mala hora
manchados y en tu ofensa
los traigo malogrados.
Deja que mi vergüenza
recoja sus sembrados”.

Dijo el Amor sereno:
“¿Y no sabes tampoco
Quién cargó con la culpa?”
“¡Señor!, tan sólo un loco
tras tu leño se inculpa,
tras tu Getsemaní”.

“Siéntate y prueba, ven,
mi carne. Es para ti”.
Me senté por mi bien,
me dieron y comí.

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